AGRICULTURA SOSTENIBLE

10/06/2020

Si perdemos la granja ¿qué nos llevaremos a la mesa?

Recientemente se ha presentado la estrategia “Farm to Fork (Desde la granja la mesa)” en la Comisión Europea.

Esta es una estrategia que se enmarca en el Pacto Verde y tiene como objetivo la transición hacia un sistema alimentario sostenible, tanto para productores y consumidores, como para el clima y el medioambiente.

Aunque la estrategia afecta a todos los sectores de la alimentación, producción, transporte, distribución y consumo, es el sector primario el que se ha visto de alguna forma amenazado.

 

“Farm to Fork” establece objetivos ambiciosos para el sector agrícola

Propone reducciones del 10% de la superficie cultivada, del 50% para el uso de fitosanitarios y del 20% para el uso de fertilizantes. Al mismo tiempo, propone un incremento de la agricultura orgánica hasta alcanzar el 25% de la superficie cultivada. Algo curioso, teniendo en cuenta que la baja productividad de la agricultura orgánica requerirá un incremento de superficie cultivada para producir lo mismo y también requiere el uso de pesticidas y fertilizantes.

Aunque el documento es solo un compendio de objetivos políticos, cuya viabilidad tendrá que ser estudiada antes de establecer un marco regulatorio, no ha dejado indiferente a ninguna de las instituciones que representan al sector. A falta de un estudio del posible impacto de su implantación, los expertos coinciden en que los objetivos propuestos tienen una discutida viabilidad y que su implantación pondría en serio peligro la competitividad del sector agrícola en Europa. Podría darse la curiosa paradoja de que, con la intención de mejorar la seguridad de los alimentos, que ya son los “más seguros” del mundo, estemos provocando la inundación del mercado de productos más baratos e importados de países con una seguridad menor de la que teníamos al principio.

Ahora les toca el turno a nuestros políticos para discutir la viabilidad de estos objetivos en el Parlamento Europeo. Esperamos que nuestros representantes debatan a favor de una agricultura competitiva basada en criterios científicos, con objetivos reales y alcanzables. Cualquier estrategia sostenible, sea ambiental o agrícola, se apoya en tres pilares y uno de ellos es la viabilidad económica.

 

Y si perdemos la granja… ¿Qué nos llevaremos a la mesa?

Todos estamos de acuerdo en que nuestro futuro, y el de nuestros hijos, debe abordarse con políticas que preserven el medio ambiente y la biodiversidad. Tenemos un reto difícil y solo la inteligencia será capaz de desarrollar soluciones al problema, nunca las emociones. La estrategia “Farm to Fork” tiene buenas intenciones, pero mucha imaginación. Esperemos que la propuesta final sea menos ideológica y más realista gracias a la aportación de buenas dosis de razón desde la parte económica y lo social. Hoy, el sector denuncia la falta de competitividad de las explotaciones agrarias y este proyecto, tal como está definido, complicaría más su situación futura.